El libro de los Hechos de los Apóstoles, escrito por el mismo autor del Evangelio según Lucas, continúa la historia de la Iglesia tras la resurrección de Cristo. El capítulo 1 funciona como puente entre la resurrección y la venida del Espíritu en Pentecostés, mostrando la transición de la presencia visible de Jesús a la misión que la Iglesia debe cumplir en el mundo. Aquí, los discípulos reciben la instrucción, se unen en oración y eligen un sucesor para Judas. Es un texto que revela la identidad de la Iglesia como comunidad de testigos, llamada a depender del Espíritu y a prepararse para la misión universal.

