El Génesis es el libro de los orígenes, donde Dios llama a la humanidad a la vida en alianza. En Gn 5 la genealogía de Adán hasta Noé revela cómo se transmite la vida humana y cuánto depende cada generación de la fidelidad de Dios. Este capítulo, dentro del Pentateuco, subraya la dignidad de cada generación creada a imagen de Dios y la paciencia divina que sostiene la historia. Para el creyente católico, Gn 5 invita a contemplar el hilo de la fe que une a los patriarcas con la promesa de redención, preparando el camino para la salvación que se adelanta en Cristo.
Texto y contexto de Gn 5
Este capítulo se abre con la fórmula típica de Génesis: Este es el libro de las generaciones de Adán, estableciendo el marco genealogico del relato. El narrador, voz sacerdotal, recorre la estirpe humana desde Adán hasta Noé, registrando edades, hijos y muertes para mostrar la continuidad de la historia salva‑dora.
5:3-5 describe la generación posterior a Adán. Cuando Adán tuvo 130 años, engendró un hijo a su semejanza y a su imagen; le llamó Seth. Luego se detallan los años de vida de Adán tras engendrar a Seth y sus hijos, concluyendo con la muerte de Adán.
5:6-11 continúa la cadena: Seth vivió 105 años y engendró a Enós, seguido de una larga lista de años y nacimientos que muestran la continuidad de la descendencia hasta Enos y Kenán, y el ciclo de nacimientos y muertes que caracteriza la genealogía.
5:12-20 sigue el relato de Kenán, Mahalalel, Jared y, de nuevo, las edades, las paternidades y la muerte de cada generación, subrayando la repetición de la vida humana y la presencia de la bendición divina a lo largo de la historia.
5:21-24 presenta a Enoc, un rasgo singular dentro de la genealogía. Enoc vivió 65 años, engendró a Matusalén, y

